—¿Abuelo? —Alejandro frunció el ceño—. ¿Luci lo sabe?
Miguel lo miró de reojo, medio divertido.
—¿Y qué crees? Me traje a su tesoro y no iba a avisarle.
Eso significaba que Luciana estaba al tanto. Y que había dicho que sí.
***
Cuando Luciana salió de turno, pasó por el Hospital UCM a recoger a Alba.
La niña estaba sentada en las piernas de Alejandro, recitándole el cuento nuevo del día.
—“… Mr. Smith looks at the picture and says, ‘The dragon has no eyes. It isn’t a good picture.’” —leyó, muy a