La imagen resultaba tan clara que Diego no pudo evitar reír.
—Has planeado todo, ¿ya se lo comentaste a Luciana?
—¿Eh? —Victoria parpadeó—. Todavía no.
—¿Cómo? —Diego se quedó pasmado—. ¿Entonces todo esto es pura suposición tuya?
Ella lo fulminó con la mirada.
—¿Cómo que “pura suposición”? ¿No ves lo pendiente que está Luciana de Fernando?
—Sí, pero…
—¡Pero nada! —lo cortó—. ¡Fernando está así por salvarla! Un joven lleno de futuro, tres años postrado en la cama… y todo por ella.
La emoción le