—¿Él? —Mónica tartamudeó. Esa pausa la condenó.
Luciana soltó un resoplido; qué gran actriz hubiera sido si no se hubiera arruinado la cara.
—Sabes de quién hablo: el titular de la cuenta en el extranjero; el que te transfirió el dinero. ¿Qué hicieron juntos? ¿Planearon el accidente de Fernando?
El color abandonó el rostro de Mónica. Balbuceó:
—No… no sé de qué me hablas…
—Mónica —la cortó Luciana, sin paciencia—. No es una pregunta, es un trato. Si confiesas, te echo una mano; si no, arregla so