Capítulo 1001
—¿Qué favor? —desconfió. Lo conocía lo suficiente para saber que preparaba una trampa.

—Sé mi novia —dijo con una sonrisa de niño travieso.

Martina se quedó de piedra.

—Lo sabía… —bufó con sorna—. Entonces olvídalo. Seguro al señor Morán no le falta cena, y nuestra comida humilde no va con su linaje.

—¡Ey! —Salvador alzó las manos—. ¿Por qué tan brava?

La sujetó del antebrazo.

—Solo lo dije al aire. No soy tan ingenuo: no vas a decir que sí porque te ayude a mover cajas.

Martina rodó los ojos.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App