No dejó que Lucía se marchara y la agarró con fuerza. Tenía ganas de matarla.
—Siempre supe que eras un mal presagio. Sin ti, todos estaríamos bien. Tomás nos habría ayudado y podríamos haber vivido felices como familia. Tú te interpusiste y provocaste que Tomás nos abandonara. Eres una mujer venenosa y sin corazón. ¡Te voy a matar!
El cabello de Lucía quedó desaliñado por el agarre.
Instintivamente intentó esquivarla y apartarla.
Lily tenía las uñas largas y alcanzó a arañar la mejilla de Lucía