Vlad me miró y negó con la cabeza, yo estaba furioso. pero no con ella, estaba furioso conmigo. ¿Por qué siempre tenía que dañar todo?
—Te dije que ella sería un problema, mándala a Italia, es lo mejor para ella. mírate, Mikhail, casi le partes el cuello, ¿eso es lo que quieres? ¿Matarla? — me preguntó. empecé a golpear el muro de la reja; él tenía razón, yo era una bestia igual que mi padre.
Vlad me empujo y yo caí de culo al suelo, miré mi mano y me había jodido el dedo medio de la mano. Me d