Cómo agradezco que Vlad haya dejado los papeles aquí. Estas dos pudieron haberse matado. ¿Pero en qué estaba pensando Muriel?
—No puedo creer que estés con esa, ¡es tan sosa! Pensé que te gustaban las mujeres con carne donde agarrar, ¡ella ni tetas tiene! —me reclamó Tasha con rabia.
Esta era una de las cosas que a mí no me gustaban de ella. Yo había sido más que claro en nuestra relación: ella y yo solo tendríamos sexo ocasional, pero ella quería a la fuerza ser algo más. Pero ahora con Muriel