Sentí como mi espíritu salía de mi cuerpo. Quería correr y gritar. Mis manos temblaban. Era horrible todas las sensaciones que estaba experimentando.
— ¿Son estas las flores que quiere tu papá? — preguntó Stephano.
Me di la vuelta y asentí, ese infeliz iba a matarme.
— Se las llevaré rápido — dijo.
Pasó sobre Fabien como si nada. Fabien lo miró por un segundo y luego me miró a mí.
— ¿Qué haces aquí? — le pregunté, tratando de sonar lo más tranquila posible.
— Quería asegurarme de que lleg