C77 - YA ESTÁS CONMIGO
La mirada de Santiago se cruzó con la de Emma y a pesar del terror de tener el arma apoyada en la sien, ella le sostuvo la vista con una intensidad que le quemaba el pecho a Santiago.
Éste dio un paso al frente de inmediato.
—Suéltala.
El hombre soltó una carcajada y apretó el cañón con más fuerza.
—¿O qué? Si no me dejas ir, ella se muere. Así de simple.
Santiago apretó los puños, consciente de que el tipo tenía razón.
Si se lanzaba sobre él, dispararía; si lo dejaba marc