C79- NO VAN A SALIR VIVOS DE ESTA HACIENDA
—¡Yo soy una Carrera!
El silencio absoluto que siguió en la sala fue ensordecedor.
James retrocedió un paso, como si las palabras lo hubieran golpeado físicamente, y apretó la mandíbula hasta que los músculos de su rostro se marcaron bajo la piel. A su lado, Lucien parpadeó despacio, procesando lo que acababa de escuchar, mientras sus manos se abrían y cerraban a los costados en un esfuerzo por mantener el control.
Dominic, en cambio, se quedó completa