C27-MIRA CÓMO LO HAGO
Ximena tragó saliva.
—Nada, Santi, solo...
—No me vengas con que nada. Le hablaste de Lupita, ¿verdad? Del arreglo con los Salazar.
Ximena bajó la mirada, aceptando la culpa y el color escapándosele de la cara.
—Se me salió sin querer, Santi, lo juro.
—¡Carajos, Ximena! —Se acercó un paso más, la voz bajando hasta un punto que daba más miedo que cualquier grito—. Pues a partir de ahorita no se te vuelve a salir nada. Y más te vale que no le hayas dicho nada más. ¿Está claro