El penthouse estaba sumido en una quietud antinatural cuando Ximena despertó a las cuatro y media de la madrugada, con el cuerpo adolorido de haber dormido apenas tres horas en el sofá de la sala de descanso del hospital. Sebastián ya no estaba a su lado. Ella encontró una nota escrita con su letra angular sobre la mesa de centro: "En casa. Necesito revisar algo urgente. Regreso antes del mediodía. -S"
Ximena tomó un taxi de regreso al penthouse, con la ciudad todavía dormida bajo un cielo que a