Mundo ficciónIniciar sesiónEl mundo regresó en fragmentos. Primero, el olor —una mezcla de colonia masculina cara y cuero del asiento del Bentley. Luego, la sensación de movimiento, el suave balanceo del automóvil deslizándose por las calles de Madrid. Finalmente, la consciencia de los brazos que la sostenían contra un pecho sólido que subía y bajaba con respiración controlada.
Cassandra abrió los ojos lentamente, encontrándose con el ro







