Mundo ficciónIniciar sesiónLa clínica del piso veintitrés de Fontaine Industries poseía esa mañana de junio una cualidad que Cassandra no había anticipado durante las semanas previas a la transferencia: ese silencio médico desprovisto de la urgencia clínica que había caracterizado cada procedimiento anterior. No era paz. Era la quietud particular de los actos irreversibles, esa calma que precede al punto de no retorno y que el cuerpo reconoce antes que la mente.







