Mundo ficciónIniciar sesiónLa suite del Hotel Majestic poseía esa noche de viernes una cualidad que Sebastián no había anticipado durante los últimos cinco meses de su reconciliación forzada con Cassandra: ese lujo íntimo desprovisto de la asepsia corporativa que había caracterizado cada espacio donde su matrimonio contractual se desarrollaba bajo la mirada omnipresente de Damián Fontaine.
Las once y cuarenta y tres minutos del reloj digital sobre la mesita







