Mundo ficciónIniciar sesiónSeis semanas después del parto, Cassandra se despertó sin dolor por primera vez.
No dolía moverse. No dolía sentarse. La cicatriz de la cesárea ya no ardía al respirar. Por fin.
Isabella dormía en la cuna junto a la cama, respiración suave y constante. Cuatro horas seguidas ahora; un milagro para una madre exhaus







