70: Una promesa en silencio.
Portelli intentó levantarme en brazos, pero lo empujé con toda la fuerza que me quedaba. El contacto con él me repugnaba. Lo odiaba tanto como odiaba a Valentino. Eran dos monstruos distintos con la misma cara: ambos me habían arrastrado a convertirme en algo que despreciaba.
—Míralo del lado positivo —dijo con esa sonrisa tranquila que me perforaba la paciencia.
¿Positivo? ¿Había siquiera un lado positivo en esto? Él le había arrancado la vida a dos seres inocentes y todavía se atrevía a pin