33: Cuando el miedo despierta.
Me llevé a Valentino a la habitación y lo hice sentar al borde de la cama. Él me quedó mirando con esos ojos que parecían querer atravesarme, y yo… yo tenía demasiadas preguntas rondando mi cabeza, preguntas que se clavaban como cuchillos después de todo lo que aquella mujer había revelado.
—¿Por qué dijo que tu padre mató al padre de Leandro? —pregunté en voz baja, casi temiendo la respuesta.
Valentino solo me sostuvo la mirada unos segundos, hasta que finalmente respondió con una calma escalo