[Ginevra]
Valentino salía desde temprano y regresaba justo a la hora del almuerzo. No sabía si lo hacía para que no comiera sola o si simplemente ese era su horario, pero, siendo sincera, prefería mil veces que el no llegara. ya era suficiente con dormir todos los días con el.
verlo a mi lado era una tortura. quería matarlo con mis propias manos, ahogarlo con la almohada.
quería...
Valentino se sentó a mi lado en la enorme mesa, y me observo.
—Mañana iremos a una cena benéfica. Quiero que m