Emma
Bajé del estrado temblando. Mis piernas apenas respondían, el estado de nervios que me invadía era abrumador. No tenía idea de si todo esto marchaba bien o mal; solo sabía que Theo se había visto involucrado en este lío y eso me hacía sentir pésimo.
No estaba en mis planes complicarle la vida a nadie, y mucho menos a él. Apenas comenzábamos a ser algo más que amigos, y ya estaba metido en un drama familiar del que ni siquiera era responsable.
Llegué a mi lugar como pude. James se acercó a