Ulises se levantó y frunció el ceño por el dolor en la nuca.
Se tocó. Los dedos le quedaron manchados de sangre.
—Antes pensaba que estabas del lado de los Salazar. Pero, por lo que está pasando, parece que eres el único que puede ayudarme.
—¿Por qué?
—Sé que estás investigando a Juan y que tienes pruebas de que el encargado del proyecto del Fraccionamiento Las Palmas se quedó con el dinero y provocó la muerte de varias personas.
El rostro de Adrián se endureció.
—¿Quién te lo dijo?
Ulises advir