Después de comer, Elena acompañó a Julián a la empresa.
El asunto era delicado y temía que otras personas salieran perjudicadas, así que aceptó dejarlo en manos del equipo de Julián.
Sabía que podía confiar en él.
***
Desde que regresó a Casa Salazar, Santina no había visto a Juan.
Hasta comenzó a sospechar que la había abandonado.
Llevaba un día arrodillada frente a la capilla familiar cuando apareció.
El mayordomo le había dicho que había ido a Puerto Esmeralda a recibir a una persona muy im