—Esa relación no era más que una carga para ella —soltó Julián, con una provocación tranquila que llegó con claridad al otro lado de la línea—. Pero no te preocupes... pronto va a librarse de ella.
Adrián mantuvo el semblante rígido. Sin dejarse provocar, respondió con frialdad:
—No sé qué tan pesada haya sido esa carga, pero pasar de la noche a la mañana de una relación entre hermanos a una romántica... dudo mucho que ella vaya a aceptarlo.
La tensión entre ambos parecía atravesar la línea tele