El silencio en la oficina se volvió tan frío que parecía calar hasta los huesos.
¿Había fallecido?
Adrián se quedó paralizado.
Fijó sus ojos oscuros en Julio, que permanecía junto a la puerta, mientras una presión insoportable le oprimía el pecho y apenas le permitía respirar.
—¿No me habían dicho que su estado era estable?
Julio no sabía cómo responder.
—Tal vez... el médico se refería a que su condición se había mantenido sin cambios y por eso dijeron que estaba estable.
¿Pero qué clase de exp