Al ver que todavía tenía los ojos ligeramente hinchados, Julián habló con un tono algo rígido:
—Así que tenías los ojos hinchados porque estuviste llorando ayer...
Elena esbozó una sonrisa incómoda y decidió no responder.
Julián volvió a preguntar:
—¿Todavía sientes algo por él?
La mano de Elena, que sostenía la cuchara, se detuvo en seco.
Sus pestañas temblaron ligeramente.
¿Todavía sentía algo por Adrián?
Pensó que quizá, desde el momento en que él decidió ceder los recursos médicos destinados