La respiración de Malu estaba caliente, atrapada en la garganta.
Todo su cuerpo vibraba como si estuviera conectado directamente a la corriente.
Y Cassio, pegado a ella, mirándola como si solo esperara una palabra para incendiar todo el apartamento.
Ella cerró los ojos, sintió la mano de él firme en su cintura, su aroma, su boca tan cerca…
Y habló bajo.
Demasiado bajo para que la cordura sobreviviera.
—…solo unos minutitos.
Cassio sonrió.
No una sonrisa cualquiera.
Una sonrisa de victoria, lent