Malu estaba apoyada en la encimera de la cocina, aún en pijama, tomando café sin prisa.
La mañana entraba perezosa por la ventana, iluminando el apartamento con esa luz clara que solía ponerla de buen humor.
En el celular, deslizaba el feed distraída, dando “me gusta” a fotos que en realidad no veía, cuando la notificación apareció en la parte superior de la pantalla.
Cassio.
Abrió el mensaje.
“¿Tienes algún analgésico ahí? Olvidé comprar y me duele la cabeza. Si puedes dejarlo en el depa, la p