Mundo ficciónIniciar sesiónFrancine llevó la taza a los labios, pero el té se enfriaba entre sus manos. El aroma suave no tenía ningún efecto sobre la tormenta que se formaba dentro de ella.
La mirada fija en el vacío delataba lo que las palabras, hasta entonces, no habían logrado decir.
—Él me destruyó, Malu… —su voz sali&oac







