Capítulo 63. Línea plana: El precio de un heredero
El pasillo de la planta privada se había convertido en un campo de batalla silencioso donde dos destinos irreconciliables estaban a punto de colisionar. El aire, saturado por el perfume costoso que emanaba de la suite 5, se vio súbitamente violado por el olor a ozono y a pánico que arrastraba la camilla de la habitación 12.
—¡Abran paso! ¡Emergencia obstétrica! —el grito de la doctora Vaughn resonó en las paredes de mármol, actuando como una sirena que obligaba a todos a apartarse.
Amara, sumid