Acomodo la falda de mi vestido y miro al cielo, recuerdo que hasta hace varios meses atrás estaba trabajando en la granja de mis padres y ahora, me toca estar encerrada casi todo el día aprendiendo mil y un cosas, lo peor es que, apenas puedo seguir el ritmo de todos, mi tutora me ha dicho que tengo que estar lista para la fiesta que es dentro de tres días para no dejar en vergüenza al rey. Como si yo quisiera eso.
Perdida en mis pensamientos, hay algo que no me deja en paz y es el hecho que vo