—Espero te hayas divertido.
—Sí, realmente si y me alegra mucho que viniera.
Con la lección terminada, la maestra me da permiso de retirarme para que pueda descansar, he soltado un enorme suspiro de alivio, pero antes de que pueda cantar victoria e irme a mi cuarto a descansar, Alessio me ha dicho que ya es hora del almuerzo, así que me ha ofrecido su brazo como siempre y me lleva hasta el comedor en compañía del joven.
Una vez que nos hemos sentado para comer, Alessio y el joven Darius se pone