~Alana~
—Ven, amor— Dominic se acercó para ayudar a sentarme, acomodando las almohadas a mi espalda.
La sanadora dejó la taza en mis manos, un líquido turbio removiéndose en su interior.
No podía tomarme esto sin dejar salir el estómago.
—Por favor, examine su cuerpo, su poder, algo no está bien desde hace días.
—Haré lo que pueda mi Rey; si. embargo, su poder va a rechazarme como siempre, no deja que la magia lo invada.
Dominic asintió dando un paso atrás. Ella se acercó posando su