~Alana~
Mi pie no deja de golpear el suelo mientras espero los resultados de la doctora. Aprieto con fuerza el reposabrazo, observando las paredes blancas de este consultorio demasiado pequeño.
Y no es que lo sea, es que soy yo la que siento como las paredes se cierran sobre mí.
La puerta se abre a mi espalda con el típico chirrido que te hace sentir ansiosa, pero que has escuchado las veces necesarias para que el desespero comience a consumirte.
—Reina Luna, ya tengo los resultados en mi m