Perla realmente no había estado pendiente de lo que pasaba en internet. Al llegar a casa, lo primero que hizo fue darse una ducha para quitarse el cansancio del día.
Mientras tanto, Marina estaba sentada en el sofá del primer piso, navegando por las redes con entusiasmo. Le daba "me gusta" a cada comentario que insultaba a Teresa, y cuando se sentía con ganas, se ponía a responder ella misma.
—Con lo lento que escribes, mejor pídele un favor a tu hermano y en un segundo te hago un programita que