—Trata de no ver noticias en internet. Ese tipo de cosas pueden empeorar su estado de ánimo —le advirtió el médico.
Le dio algunas recomendaciones, pero no le recetó nada.
Las heridas no eran profundas. A pesar de que parecía un intento de suicidio, había evitado heridas de gravedad. Cuando se cortó, su mente estaba clara, lo que indicaba que aún tenía control sobre sus acciones. No era una situación grave, era solo para llamar la atención.
Hoy en día, cualquiera puede pasar por momentos de tris