Alguien siguió la charla:
—Mi hija es igual, solo quiere estar con su mamá. Si no llevo comida que les guste o juguetes cuando regreso, ni me pelan. Dicen que las hijas son como un abrigo calentito para el papá… ¡pues la mía parece un chaleco de plomo y solo se la pasa con la mamá!
El tema cambió rápido, los que tenían hijos se emocionaron y comenzaron a hablar. Los que no, se pusieron a charlar de otras cosas. Perla no dijo nada, solo se fue a su zona de exposición y empezó a trabajar.
De algun