En el piso de arriba, Andi abrió la puerta con cuidado, y miró hacia abajo con un ojo, husmeando que era lo que pasaba.
—¡Es el señor Ricardo, tal como pensaba! —dijo Andi.
—¿De qué están hablando? El tío Álvaro parece que se va a parar en la cabeza. ¿Qué le están preguntando al tío Ricardo?
—No lo sé —respondió Orión con la misma voz bajita.
Andi retiró el ojo y giró la cabeza para acercar la oreja y escuchar mejor.
—¿Casarse por lo civil y firmar un contrato? ¿Qué será eso?
Orion lo miró como