—Yo te llevo —dijo César.
Ander estaba a punto de responder, pero Ricardo lo levantó y lo abrazó.
—¿Qué vas a llevar? Mejor que yo te lleve, tú quédate con los socios. —Esta conversación la tuvieron en el idioma de Valle Motoso, y Ander claramente podía entender lo que decían.
Ander abrazó el cuello de Ricardo, tranquilo, porque después de todo, el señor Ricardo también era bastante guapo.
Ricardo lo sostuvo con firmeza y se levantó para salir de sala privada. Parecía que recién había esc