El comedor principal de "La Prohibida" había sido transformado en una sala de juntas de pesadilla. Los tres Grandes Maestros de la Orden de la Mesa Blanca —hombres y mujeres cuyos rostros nunca aparecían en la prensa, pero cuyas firmas movían el precio del trigo en tres continentes— esperaban en absoluto silencio.
Azkarion estaba allí, sentado a un lado, luciendo su traje impecable. Se sentía como un trofeo de caza: el DArgent domesticado. Sus ojos buscaban desesperadamente los de Emma mientras