Pov. Dominic
Por un momento pensé que había sido una equivocación, que no me había llamado por mi nombre. Pero cuando vi en sus ojos ese desespero, ese miedo de haber cometido un error, lo entendí. Estaba clarísimo: era Valentina.
No sabía cómo sentirme. No sabía si decirle que era yo, si quitarme la máscara. No sabía si me aceptaría... Mil preguntas me atacaron de golpe.
Volví a preguntar:
—¿Cómo me dijiste?
Ella empezó a caminar por la habitación de un lado al otro.
—No sé… ¿qué te dije? ¿Cóm