Pov. Valentina
—Hija, por favor, vete a descansar —insistió la madre de Valentina, con una mano sobre su brazo—. Tu papá está fuera de peligro, no hay necesidad de que te quedes aquí toda la noche. Además… —miró sutilmente su vientre pronunciado—, tienes que pensar en el bebé.
Valentina dudó por un segundo, pero el cansancio y la tensión acumulada en su cuerpo le pasaron factura. Asintió con lentitud.
—Cualquier novedad te llamamos de inmediato —aseguró su madre con ternura.
Dominic se acercó y