Pov. Dominic
Toda la semana espere este día.
No veo la hora de hundirme en ella, de que me haga olvidar —una vez más— que mañana me caso.
Salgo del trabajo alrededor de las ocho de la noche.
Tenía muchos pendientes, y aunque no tendremos luna de miel, debemos ir el fin de semana a una casa en la playa cercana de donde Vivimos. Nuestros padres insistieron. No podíamos decir que no.
La gente hablaría.
Y claro… la distinguida y respetada familia —lo digo con toda la ironía— no lo permitiría.
Así q