El silencio que siguió a sus palabras era denso, cargado con todo lo que no había dicho durante años. Lo miré, tratando de asimilar la complejidad de su pasado, el peso de su promesa y la sombra oscura de Sofía acechando en los márgenes de nuestra frágil reconciliación.
—¿Por qué no me contaste nada de esto antes, Maximiliano? —pregunté, mi voz era suave. La pregunta no era una acusación, sino una búsqueda genuina de comprensión.
Él apretó mis manos entre las suyas, su mirada llena de un arrep