2 años después…
Maximiliano
Dos años. Dos putos años con este nudo en la garganta, con la sensación de que me arrancaron algo vital. Dos años buscando una sombra, la sombra de Clara, que se desdibujaba más con cada día que pasaba sin su voz, sin ella.
Fui a su apartamento en Caracas... lo visité tantas veces que la señora Carmen, la vecina de al lado, ya me conocía. Cada vez que me veía llegar, negaba con la cabeza antes de que pudiera siquiera preguntar.
-Ay, muchacho Ferrer —me decía con un