Maximiliano
La conversación de Clara con Andrés al final de la tarde se quedó grabada en mi cabeza como un eco molesto. Escuché claramente a Andrés mencionar "La Fontana" a las ocho. Un escalofrío me recorrió la espalda. ¿Una cena? ¿A solas? La imagen de ellos dos juntos, disfrutando de una velada que yo no compartiría, me generaba una punzada de celos que no quería admitir.
Me quedé en la oficina, revisando papeles sin verlos realmente. No sentía rabia hacia Andrés; él siempre había sido así,