Mundo de ficçãoIniciar sessãoEscenarios
La llegada de Alexander fue tan medida como calculada. Aunque vestía con aparente informalidad - jeans oscuros y un chaleco de hilo ligero que se ajustaba con precisión a su cuerpo - su presencia seguía siendo imponente. Sofisticado, atractivo de una manera despreocupada, pero letalmente consciente de sí mismo.
Él mismo había conducido hasta allí, no por falta de chófer, sino porque esta noche se







