Grace
Estaba sentada frente al espejo en la habitación del ático de Edward, observando mi reflejo con una mezcla de emociones difíciles de definir. Todo lo que había sucedido desde que acepté el acuerdo con Edward me había llevado a lugares que jamás imaginé. Mi vida, antes predecible y estructurada, ahora estaba teñida de incertidumbre y sentimientos que no terminaba de comprender.
Me mordí el labio, inquieta. Edward había salido a desayunar con su familia en el hotel donde estaban hospedados,