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Y allí estaba, parada frente al edificio que solo en sus sueños aparecía hasta ahora, si, aun no se lo creía, hasta apenas un par de días pensaba que ella estaría ese día en su casa descansando tras una jornada laboral larga y bastante pesada, no que de inmediato su jefe la pondría a prueba lanzándola a un vuelo para negociar el contrato que definiría su estancia o no en la empresa, que por supuesto su jefe y colegas ligaban porque no lo lograra, a Clara la querían fuera.
Clara trabaja desde hace mas de seis años en esa empresa de entretenimiento, en un cargo nada brillante, digamos que intermedio, pero donde ella tiene contacto con todo lo que le gusta y es la persona que hace posible que en la empresa se ponga la magia en pantallas, sin embargo, es tratada como una mas en el lote de empleados o peor, la que hace que todo pase pero no recibe el crédito por nada de ello, cuando por el contrario a sus colegas tanto lo mucho o lo poco que hacen, se les aplaude y felicita. Como si eso fuera poco, además tenía personas de menor cargo, que su jefe solo con el trato los investía como si tuvieran un cargo igual o mayor que ella, y a ella la trataba como si su cargo fuera inferior al de ellos, siempre haciéndole notar sus defectos y nunca sus virtudes, y demostrándole en cada evaluación de desempeño que por más que ella se esforzara, no valía de nada, siempre quedaba mal parada, pues claro, el jefe quería justificar ante la junta con hechos amañados y a su medida, un eventual despido justificado. No obstante, Clara no la ponía fácil, a pesar que la evaluación la considerara injusta, ella igual ponía todo de ella para subir esa cuesta empinada que el jefe le ponía, y cada vez más al jefe le era más difícil evaluarla, pues eran notable los cambios que ella hacia y por ello dejaba al descubierto que todo era un entramado de mentiras. Clara también contaba con el apoyo emocional de otros departamentos, la amaban, tanto que a veces le decían si quería cambiarse, pero tristemente había decidido estudiar la carrera más encasilladora del planeta tierra, era abogado, así que pues salvo que crearan un departamento jurídico dentro de otro departamento y con la autonomía del caso, era inviable, pues no era natural para el común de las empresas, salvo contadas excepciones y para ciertas especialidades del derecho, como en fábricas, bancos o sucursales, caso que lastimosamente no era aplicable para la empresa donde trabajaba Clara. También se llevaba bien con los superiores de su jefe, y mucho, pero estos viajaban demasiado, por lo que era difícil que se dieran cuenta del trato diario e injusto que ella recibía, además ellos no tienen tiempo de chekar ese tipo de cosas, sino que cargan con la gran responsabilidad de ser los estrategas del negocio, y no pueden ocuparse de temas domésticos, aunque para ellos, Clara era una pieza apreciada, pues ellos la ficharon apenas arrancaron operación, algo que para ellos era invaluable puesto que se arriesgó a construir con ellos de cero todo lo que ahora tienen, ella fue una que no le importo los riesgos que implica estar en un nuevo negocio, no se sabía si le darían los permisos, no sabían si sería rentable ni sustentable, ella simplemente había apostado con ellos, ella invirtiendo su tiempo y ellos su dinero, y hombro a hombro lo sacaron adelante junto con otros más también invaluables para la junta directiva. Clara, de repente vuelve a la realidad, deja de pensar en lo que dejo tras subirse en el avión, respira profundo y vuelve a verse parada frente a ese gran edificio, prácticamente congelada después que el taxi la dejara allí hace escasos 5 minutos que se sentían una eternidad. Clara respira profundo de nuevo, se da un golpecito de mejillas a la par, como buscado en ello una vuelta al aquí y al ahora junto con una dosis de valentía, agarra con decisión su carry-on de un lado con su laptop encima, y del otro lado su cartera, y con la cabellera castaña que danza hermosamente con el viento camina hacia la puerta al son de un ritmo de tacones seguros. Lo que Clara no sabía, era que en cuestión de minutos estaría frente a aquello que durante años había existido en sus sueños, y que mantener la compostura, iba a ser mucho más difícil de lo que imaginaba.






