Elise
Cada vez que veía algo en las noticias sobre mí, me daba náuseas. Sin embargo, intentaba calmarme y pensar que sobreviviría a esto, que Alessio sería capaz de cuidarnos.
—Veronique está muy enfadada —le dije a Alessio mientras guardábamos todo en las últimas maletas—. Ya no sabe qué hacer ni qué decirme para que me quede.
—Yo también lo lamento, Elise, pero ante lo que acaba de pasar, no podemos quedarnos. ¿O acaso te lo estás planteando?
—No, para nada. Pero sí estoy pensando que tal