Andrei
Jamás había sido afecto a las redes sociales ni a ver la televisión, pero desde que había ocasionado un desastre para mi pequeña Elise, estaba todos los días pendiente de que la prensa publicara bien todas las consecuencias de su partida.
—Mi pequeña —susurré mientras me masturbaba con la foto más erótica que le había tomado.
Ella sangraba profundamente y mantenía una expresión confusa debido al flash de la cámara. Todavía recordaba sus cuestionamientos sobre las fotos que le tomaba, y